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Tamara Redondo Rodríguez asume la mentoría de Rockapellas

Tamara asegura que dejarán el alto el nombre de ULACIT

San José, 01 de febrero, 2024. Con una amplia experiencia artística y formación como licenciada en Música con Énfasis en la Interpretación y Enseñanza del Canto, así como una maestría en Enseñanzas Artísticas e Interpretación de la Música Clásica y Contemporánea, Tamara Redondo asume la dirección del club de canto de ULACIT desde el primer cuatrimestre de 2024.

 

Rockapellas está concebido como un coro universitario en el que jóvenes estudiantes de ULACIT desarrollan sus cualidades artísticas en el canto. Actualmente, cuentan con un amplio repertorio de música popular en español e inglés.

 

Redondo asegura que llegar a ULACIT es un reto que asume con mucho entusiasmo para desarrollar el talento de los estudiantes, generar nuevas oportunidades de creación artística e impulsar proyectos sociales vinculados a la música. “Uno de mis propósitos iniciales es promover iniciativas artísticas vinculadas a la música en comunidades con riesgo social para generar un impacto positivo. Cuando vos sembrás esa semilla y lográs que las personas se expresen a través del arte, podés lograr un cambio personal y familiar”, puntualizó Redondo.

 

La nueva mentora de Rockapellas destacó el talento de los integrantes del club y enfatizó que se enfocará también en orientarlos a desarrollar sus proyectos personales y a impulsar nuevas iniciativas. “Ellos tienen la oportunidad de vincular sus carreras con el arte y eso es importante para su desarrollo personal”, agregó.

 

Background

Pamela durante su presentación en el Liceo de Barcelona, España.

Desde niña, Tamara ha estado vinculada a la música como intérprete y, más recientemente, también desde la faceta docente. El Teatro Nacional y el Melico Salazar han sido escenarios en los cuales esta exitosa música ha brillado con luz propia al lado de grandes compañías artísticas. Internacionalmente, su talento ha llegado a España, donde también cautivó con su voz.

 

“La música es mi vida, es mi motor; si no estoy cantando, no soy la misma persona, no funciono igual”, afirmó Tamara.

 

Para la joven artista, la música es un derecho que tienen los seres humanos. A su juicio, la música debe estar en la vida de todas las personas porque es una herramienta para alcanzar el desarrollo integral. Asegura que la música sensibiliza, promueve el pensamiento crítico y desarrolla competencias comunicativas.

 

Los estudiantes que quieran conocer más del club Rockapellas pueden escribir al correo: [email protected].