Abreviaturas, siglas y símbolos

De acuerdo con la Real Academia de la Lengua (2005), la abreviatura es "la representación gráfica reducida de una palabra o grupo de palabras, obtenida por eliminación de algunas de las letras o sílabas de su escritura completa y que siempre se cierra con un punto".  Algunos ejemplos muy usados son  "apdo." por apartado, "m." por mediodía  e "ib" o "ibíd." por ibídem (en el mismo lugar). Las abreviaturas se pueden escribir con mayúscula o minúscula, dependiendo de la escritura de la palabra o expresión abreviada, por ejemplo "Ltda.", "Lic.", "J. C.", "loc. cit", "p.", "etc.".  Además, es importante señalar que mantienen la tilde si incluyen  la vocal que la lleva en la palabra completa, como en "pág.", "íd." (de ídem, ‘el mismo o lo mismo’).  En cuanto a su lectura, esta debe leerse como la palabra completa.

Una sigla es  "tanto  la palabra formada por las iniciales de los términos que integran una denominación compleja, como  cada una de esas letras iniciales" (RAE, 2005).  Generalmente su formación se hace con las letras iniciales del nombre al que hacen referencia, pero esto no es una regla establecida y hay cierta  flexibilidad en cuanto a su creación.  Ejemplos de siglas son  "OEA", "ONG" y "FBI".  Usualmente las siglas se leen deletreándolas o, si se pueden pronunciar fácilmente, se leen tal como se escriben, en cuyo caso estamos ante un acrónimo.  Algunos ejemplos de acrónimos son "ONU", "UNESCO", "UNICEF" e "INS".

Los acrónimos, por ser fácilmente pronunciables, muchas veces llega a incorporarse al léxico común, tal es el caso de SIDA (síndrome de inmunodeficiencia adquirida), que se ha lexicalizado y aparece en el Diccionario de la Lengua Española en minúscula (sida); otros ejemplos son ‘ovni’ y  ‘pyme’.

Las siglas, las abreviaturas y los acrónimos son  todas formas abreviadas.  El acrónimo ya incorporado al léxico común se puede dividir en sílabas y pluralizarse (ovni, ovnis).  La sigla y la abreviatura no se dividen, pero la última admite la formación del plural (pág., págs.).

En cuanto a la concordancia de género en el uso de la sigla, tan solo es necesario fijarse en la palabra portadora de significación en la forma no abreviada: el BCR, la UCR o la OEA.  Las siglas no se pluralizan, permanecen invariables; por ejemplo  ‘la ONG’ y ‘las ONG’.

Como se puede ver,  los tres casos ―siglas, abreviaturas y acrónimos― responden a ciertas diferencias en cuanto a su formación y uso, por lo que conviene tener muy claras las características de cada una.