Historia

Si bien ULACIT se originó en 1987, existe una larga trayectoria por parte de su institución antecesora, las Escuelas Castro Carazo, fundadas en 1936 por el profesor Miguel Ángel Castro Carazo (1893-1960). En ese entonces, en el país no existían muchas opciones de formación en el nivel superior. La Universidad de Santo Tomás había sido cerrada en 1888 y funcionaban algunas facultades independientes, como las de Derecho, Agronomía, Bellas Artes, Farmacia y la Escuela Normal.

Don Miguel Ángel fue un hombre humanista y visionario, que encontró en la educación una forma de aportar al desarrollo de las personas como individuos, y del país como un todo. Es posible encontrar un compendio del pensamiento de Miguel Ángel Castro Carazo en el libro Roca Viva (1993), editado por su nieta, Paula Castro Montero.

Después de la Segunda Guerra Mundial, hubo un crecimiento de la matrícula en los centros de educación superior debido, en gran parte, a la expansión de la educación secundaria y al papel activo que jugaron los gobiernos latinoamericanos, como "estados empresarios", en la modernización y promoción de sus estructuras productivas.

En Costa Rica, en 1955, el 2,2% de los adultos entre los 18 a 24 años de edad cursaba sus estudios superiores, mientras que en el 2013, lo hacían el 43%.  En 1970,  había 12.913 personas matriculadas en 4 instituciones de educación superior, en tanto que en 2013, había 203.175 personas matriculadas en 92 instituciones.

El aumento de la población universitaria estuvo acompañado por la diversificación de los proveedores de la educación superior, ante un incremento en el papel que jugaban las organizaciones no-universitarias y el sector privado. El desmantelamiento de la política económica vigente de 1982 a 1989, conocida como el "estado empresario", dio paso a una política de tendencia neoliberal, que pretendía transformar la estructura productiva del país, la reconversión industrial y la racionalización del gasto público.

Bajo esta nueva orientación, la educación superior pasó a ser otro campo en el cual la iniciativa privada debía ser estimulada,  por el hecho de que podía reducir el gasto público en ese servicio y colaborar en la formación del recurso humano que la nueva estrategia de desarrollo requería.

En esa época de ajustes estructurales, la educación superior, representada por la Universidad de Costa Rica, debía asumir un papel importante en el estado empresario.  Sin embargo, su estudiantado y grupos docentes politizados, en estrecha relación con los sectores sociales externos, originaron un fuerte movimiento que cuestionó la orientación del desarrollo.  Ante este enfrentamiento, el Estado adoptó una política orientada a crear nuevas opciones de educación superior que contrarrestaran las fuerzas sociales que desde la Universidad de Costa Rica cuestionaban la organización de la sociedad;  el   resultado fue la creación de la Universidad Nacional (UNA), el Instituto Tecnológico, la Universidad Estatal a Distancia (UNED) y el Consejo Nacional de Rectores (CONARE).  

Simultáneamente, la misma situación hizo que determinados grupos se organizaran para crear la primera universidad privada, por lo que  en 1975, mediante decreto,  se autorizó la Universidad Autónoma de Centroamérica (UACA) y,  en 1982, se aprobó la primera ley de universidades privadas (Ley 6693) en Costa Rica (Paniagua, 1988).   

La Universidad Latinoamericana de Ciencia y Tecnología es una de las primeras universidades en el país, que nace, como su nombre lo indica, para satisfacer la demanda de profesionales existente en la sociedad latinoamericana, con el fin de impulsar el desarrollo de la región mediante la ciencia y la tecnología. Desde que se fundó en 1987, ULACIT se ha caracterizado como una institución líder en el país en innovación y excelencia académica: